


Abro los ojos, intento ubicarme, la primera sensación que noto es el de las piernas doloridas, aaah!, Miro a mi alrededor y oigo un ronroneo , son mis compañeros, estoy en la habitación, ahora siento un alivio "Hoy es nuestro día de descanso".
Estamos en Ribadeo, primer pueblo Gallego que pisamos y por razones físicas y familiares es esta la población donde hemos decidido tomar descanso y reponer fuerzas para afrontar el tramo final del Camino.
Hoy...., pues ni si quiera nos hemos acordado de nuestras compañeras las bicis, apartadas y abandonadas ellas, pobres.
Hemos preferido relajarnos, paseando por la playa de las "Catedrales", paraje digno de un escenario de película donde se conjugan el mar, la arena y los acantilados, formando caprichosas estampas que te transportan en el tiempo, impregnándote de una paz y sosiego, que incluso nos ha hecho olvidar de nuestras doloridas piernas.
Día de descanso o día de placeres?, juzgad vosotros...., desde el placer del entorno hasta el placer de la mesa, frente a un arroz con bogavante y un albariño, culminando con el placer de una siesta que ha terminado de minar nuestras pocas ansias de esfuerzos y ha borrado de nuestras mentes, por unos instantes, "El Camino".
Mañana Santigo dirá.....
Dorron.
Estamos en Ribadeo, primer pueblo Gallego que pisamos y por razones físicas y familiares es esta la población donde hemos decidido tomar descanso y reponer fuerzas para afrontar el tramo final del Camino.
Hoy...., pues ni si quiera nos hemos acordado de nuestras compañeras las bicis, apartadas y abandonadas ellas, pobres.
Hemos preferido relajarnos, paseando por la playa de las "Catedrales", paraje digno de un escenario de película donde se conjugan el mar, la arena y los acantilados, formando caprichosas estampas que te transportan en el tiempo, impregnándote de una paz y sosiego, que incluso nos ha hecho olvidar de nuestras doloridas piernas.
Día de descanso o día de placeres?, juzgad vosotros...., desde el placer del entorno hasta el placer de la mesa, frente a un arroz con bogavante y un albariño, culminando con el placer de una siesta que ha terminado de minar nuestras pocas ansias de esfuerzos y ha borrado de nuestras mentes, por unos instantes, "El Camino".
Mañana Santigo dirá.....
Dorron.


















